sábado, 29 de diciembre de 2012

Sábado para agradecer























Estamos muy agradecidos con toda nuestro equipo, clientela y amigos por acompañarnos un año más y por el continuo apoyo que nos ofrecen. Este año 2012 ha sido muy atípico y lleno de momentos inolvidables. Muchos cambios e innovaciones que nos inspiran a buscar nuevas formas de hacer las cosas, pero sobre todo muchas más posibilidades de prestarles un mejor servicio y muchas más posibilidades de atenderlos como realmente se merecen.

Feliz Día!
Manjares

jueves, 27 de diciembre de 2012

Un Final Feliz!!



El 2012 está finalizando y es tiempo para recordar todos nuestros éxitos y proyectarnos a un nuevo año aún mejor.
El fin del mundo fue la noticia más relevante. Realmente es un final de una etapa para renacer a un nuevo año lleno de energía y elevación.
Celebremos y evaluemos todo lo realizado con honestidad y amor, que el año nuevo nos llene de expectativas positivas y minimicemos el estrés y el derrotistmo.
Agradezcamos a nuestros amigos y bienhechores quienes nos apoyaron incondicionalmente.
Celebremos felices el don increíble de la vida.
Bienvenido 2013!!

viernes, 16 de noviembre de 2012

La cocina, un arte efímero

La cocina no se reduce sencillamente a una sumatoria de técnicas (preparación) sino a todo un servicio, ya que nada se saca preparando el mejor de los platos si al momento de servirlo lo arrojamos a la mesa. La cocina, en primer lugar, es amor (dar felicidad a los comensales); es arte, porque a través de ella se producen emociones y se evocan recuerdos, y es también técnica. La cocina se debe entender como un arte, como un emprendimiento cultural, lo que indica que todo aquello que se monte en el plato debe tener sentido. Si en la cocina mezclamos todo desordenadamente y sin conocimiento, así sean las cantidades correctas, el resultado será todo un fracaso. Para que tenga éxito este plato, los ingredientes a mezclar deben tener sentido, como en la música una melodía o como para el pintor sus colores. El arte culinario es una forma creativa de preparar los alimentos. Cada región tiene su propio arte y ella depende mucho de los rituales sociales que, con el transcurrir del tiempo, se han establecido alrededor de manteles y la forma de preparar y servir los alimentos. Definitivamente un arte que despierta todos los sentidos!! Manjares Café

viernes, 9 de noviembre de 2012

Manzana con Nueces, que tentación!

Para el cafecito de la tarde...

¿Porqué nos gustan las cosas #dulces?

¿Por qué nuestros principales recuerdos de lo que comíamos y bebíamos en nuestra niñez son relacionados con lo dulce? Los humanos escogemos lo que queremos comer por diversas razones: optamos porque nuestras comidas sean saludables, accesibles o fáciles de conseguir, pero la principal razón es por su sabor. ¿Se había preguntado alguna vez por qué le gusta tanto ese postre o esa bebida con azúcar? La respuesta se encuentra en nuestros genes: a los humanos nos gusta el sabor de lo dulce. Históricamente el sabor dulce se asocia con comidas saludables, mientras que los sabores amargos se relacionan con comidas tóxicas. Nuestros antepasados solo podían distinguir entre un alimento y un veneno dependiendo de si éste era dulce o amargo y así se acostumbraron a preferir las cosas dulces. Y ese gusto instintivo por las cosas dulces comienza desde que nacemos. Diferentes estudios realizados con infantes comprobaron que, según sus expresiones faciales, preferían sabores dulces, mientras que rechazaban los amargos. Estas son algunas de las razones que ofreció el doctor Adam Drewnowski, director del Centro de Obesidad de la Universidad de Washington, del por qué el ser humano prefiere lo dulce. Su exposición, “Los humanos y el dulzor: ¿por qué nos gustan las cosas dulces?”, se realizó en Bogotá, Colombia, durante el pasado Simposio de edulcorantes no calóricos de la Serie Científica Latinoamericana, y planteó la relación entre los sabores, la saciedad y la ingesta calórica de los humanos. ¿Por qué nuestros principales recuerdos de lo que comíamos y bebíamos en nuestra niñez son relacionados con lo dulce? El Dr. Drewnowski comentó que en estas edades, cuando somos niños y adolescentes, preferimos alimentos y bebidas mucho más dulces. “Lo dulce provee a los menores la energía que requieren en su crecimiento”. Pero luego de los 12 años de edad, cuando bajamos la intensidad de nuestro desarrollo corporal, esta preferencia va disminuyendo. Con los años, los adultos empiezan a dejar de preferir las cosas dulces y a disfrutar los sabores más complejos, incluyendo los amargos. Los estudios revelan que los niños prefieren frutas con mayor cantidad de energía (bananos, papas, uvas, manzanas), mientras que los adultos optan por alimentos con mayor densidad de energía (grasa, azúcar y sal) como chocolates y galletas. De acuerdo con el especialista, conforme avanza la edad, la preferencia de los adultos hacia el dulzor se disminuye, pero aún así aumentan los problemas de obesidad y diabetes en esta población. Esto se debe a la disminución de la actividad física, que es importante para mantener un estilo de vida saludable. El Dr. Drewnowski aclaró que, aunque no hay evidencia concluyente, se ha encontrado que tanto las bebidas con azúcar como las comidas contribuyen a la saciedad, ya que es determinada por la cantidad de calorías consumidas, independientemente de si son sólidas o líquidas. Esta información nos permite comprender por qué los humanos nos comportamos de determinadas maneras, explicando cómo históricamente hemos preferido lo dulce como método de supervivencia, y por qué preferimos alimentos con alta densidad calórica sobre otras comidas. Eso sí, independientemente de lo que consumamos, la clave es mantener una dieta balanceada y comer de todo con moderación. Laura Ravelo Los humanos escogemos lo que queremos comer por diversas razones: optamos porque nuestras comidas sean saludables, accesibles o fáciles de conseguir, pero la principal razón es por su sabor. ¿Se había preguntado alguna vez por qué le gusta tanto ese postre o esa bebida con azúcar? La respuesta se encuentra en nuestros genes: a los humanos nos gusta el sabor de lo dulce. Históricamente el sabor dulce se asocia con comidas saludables, mientras que los sabores amargos se relacionan con comidas tóxicas. Nuestros antepasados solo podían distinguir entre un alimento y un veneno dependiendo de si éste era dulce o amargo y así se acostumbraron a preferir las cosas dulces. Y ese gusto instintivo por las cosas dulces comienza desde que nacemos. Diferentes estudios realizados con infantes comprobaron que, según sus expresiones faciales, preferían sabores dulces, mientras que rechazaban los amargos. Estas son algunas de las razones que ofreció el doctor Adam Drewnowski, director del Centro de Obesidad de la Universidad de Washington, del por qué el ser humano prefiere lo dulce. Su exposición, “Los humanos y el dulzor: ¿por qué nos gustan las cosas dulces?”, se realizó en Bogotá, Colombia, durante el pasado Simposio de edulcorantes no calóricos de la Serie Científica Latinoamericana, y planteó la relación entre los sabores, la saciedad y la ingesta calórica de los humanos. ¿Por qué nuestros principales recuerdos de lo que comíamos y bebíamos en nuestra niñez son relacionados con lo dulce? El Dr. Drewnowski comentó que en estas edades, cuando somos niños y adolescentes, preferimos alimentos y bebidas mucho más dulces. “Lo dulce provee a los menores la energía que requieren en su crecimiento”. Pero luego de los 12 años de edad, cuando bajamos la intensidad de nuestro desarrollo corporal, esta preferencia va disminuyendo. Con los años, los adultos empiezan a dejar de preferir las cosas dulces y a disfrutar los sabores más complejos, incluyendo los amargos. Los estudios revelan que los niños prefieren frutas con mayor cantidad de energía (bananos, papas, uvas, manzanas), mientras que los adultos optan por alimentos con mayor densidad de energía (grasa, azúcar y sal) como chocolates y galletas. De acuerdo con el especialista, conforme avanza la edad, la preferencia de los adultos hacia el dulzor se disminuye, pero aún así aumentan los problemas de obesidad y diabetes en esta población. Esto se debe a la disminución de la actividad física, que es importante para mantener un estilo de vida saludable. El Dr. Drewnowski aclaró que, aunque no hay evidencia concluyente, se ha encontrado que tanto las bebidas con azúcar como las comidas contribuyen a la saciedad, ya que es determinada por la cantidad de calorías consumidas, independientemente de si son sólidas o líquidas. Esta información nos permite comprender por qué los humanos nos comportamos de determinadas maneras, explicando cómo históricamente hemos preferido lo dulce como método de supervivencia, y por qué preferimos alimentos con alta densidad calórica sobre otras comidas. Eso sí, independientemente de lo que consumamos, la clave es mantener una dieta balanceada y comer de todo con moderación. Laura Ravelo

Chocolate con chocolate con chispitas de chocolate!!!!

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